sábado, 18 de octubre de 2014

Unos días inexistentes...

Después de todo sigo existiendo, sigo respirando y todo a mi alrededor sigue en movimiento... pero, ¿Por qué siento que nada es verdad? ¿Por qué lo veo tan lejano? Es como si fuera el espectador de algo a lo que todos están invitados, algo en lo que no puedo hacer nada sino observar. Dejar de vivir sería pues la mayor de mis fortunas o siendo el caso de que se tratase de un sueño despertar... pero no, la luz del sol me da en la cara y me devuelve a la realidad...